La Delegada del Gobierno visitará Badolatosa para comprobar los daños provocados por el río Genil

La delegada del Gobierno en Sevilla, Carmen Tovar Rodríguez, ha mostrado al alcalde de Badolatosa, Luis Romero, su intención de visitar en breve la localidad con el fin de comprobar in situ los daños provocados por el desbordamiento del río Genil, según informó ayer en nota de prensa el Consistorio badolatoseño.

Badolatosa inundaciónSegún declaraciones del alcalde, «desde que se produjo el desbordamiento del río el pasado 3 de marzo, el Ayuntamiento está trabajando con todos los efectivos que tiene a su alcance (albañiles del PFOEA, operarios municipales…) en las labores de atención a la zona afectada». En este sentido, el Ayuntamiento ha informado de que se ha estado achicando agua, levantando tabiques de cemento a la entrada de viviendas y cocheras y ensanchando desagües, al tiempo que la policía local está en alerta permanente desde el pasado miércoles.

“Como Ayuntamiento de un municipio pequeño y falto de recursos, y más aún en estos momentos de crisis en los que nos encontramos inmersos, sabemos que esta dedicación exclusiva supone un coste importante y va en detrimento de otros servicios, pero ahora nuestra prioridad es estar al lado de los vecinos afectados e instar a las administraciones públicas a visitarnos y valorar tanto los desperfectos causados por el agua como las posibles soluciones para evitar desbordamientos del río en nuevas ocasiones”, ha declarado el primer edil de Badolatosa.

Ayer miércoles día 9 se encontraban inundadas la Avenida Pablo Iglesias, la Calle Carnicería (donde se ubican la oficina de Correos y la Casa de la Cultura) y parcialmente la calle Horno.  Asimismo, fueron desalojadas tres viviendas por no poder acceder sus propietarios a las mismas a causa del agua. Los vecinos afectados, con agua en patios y cocheras, están viviendo la situación con preocupación.

Última hora sobre la situación del río Genil a su paso por Badolatosa

Según ha informado el Ayuntamiento de Badolatosa en la mañana de hoy lunes, 8 de marzo, «desde aproximadamente las 11 de la noche de ayer domingo 7 de marzo, y tras nuevas conversaciones del alcalde, Luis Romero, con el personal técnico que controla el caudal del pantano de Iznájar, estos han confirmado al Consistorio que se han visto obligados a volver a aumentar el caudal de desembalse de dicho pantano a 135 metros cúbicos por segundo, algo que, teniendo en cuenta que el río está desbordado por algunos puntos y viene ya muy crecido, aumenta las posibilidades de un nuevo desbordamiento a su paso por Badolatosa, como ocurrió el pasado 3 de marzo».

El Ayuntamiento ha informado que el alcalde volverá a contactar con estos técnicos cuando empiece a llegar ese nuevo volumen de agua desembalsada con el fin de que, en función de cómo esté el nivel en ese momento en el pantano y cómo se encuentre también en la localidad, «volver a estudiar una posible reducción del caudal de desembalse». En este sentido, el Consistorio badolatoseño se ha comprometido a informar puntualmente a los vecinos de lo que vaya sucediendo, «ya que el alcalde mantiene un contacto constante con los responsables del desembalse de agua del pantano», indicó el Ayuntamiento en nota de prensa.

Cabe recordar que en atención a la demanda realizada por el Ayuntamiento de Badolatosa para evitar un nuevo desbordamiento  “se consiguió una reducción del caudal de desembalse de dicho pantano a 105 metros cúbicos por segundo durante el pasado fin de semana, frente a los 145 metros cúbicos por segundo que había estado soltando con anterioridad”, señala el Consistorio.

Desbordado el río Genil a su paso por Badolatosa

La enorme crecida del río Genil a causa de las últimas lluvias, el desembalse de agua del pantano de Iznájar y otros factores como el hecho de que los arroyos que desembocan en él hayan aumentado también considerablemente su caudal, ha provocado el desbordamiento del río Genil a su paso por Badolatosa, traspasando incluso un tramo de carretera en la Avenida Pablo Iglesias y amenazando con inundar las cocheras y viviendas anexas, según informó ayer el Ayuntamiento de Badolatosa en nota de prensa.

En la actualidad, el tramo de la Avenida de Pablo Iglesias desde  Correos hasta la desviación hacia Puente Genil permanece cerrado al tráfico y el Ayuntamiento ha puesto en marcha una actuación de urgencia desplegando todos los efectivos posibles: albañiles del PFOEA, operarios municipales, policía local, etc., con el fin de achicar el agua, levantar unos tabiques de cemento a la entrada de viviendas y cocheras, así como ensanchar los desagües de las zonas afectadas.

Según palabras del alcalde, Luis Romero, “estamos en permanente contacto con los técnicos del pantano de Iznájar, que por el  momento nos han confirmado que no van a soltar más agua, así como hemos informado a la Diputación y otros organismos competentes de la situación actual del municipio. Ahora nuestra prioridad es actuar en la prevención de daños mayores en la zona afectada», señaló el primer edil.

En este sentido, Romero ha señalado que aunque él no recuerda personalmente un desbordamiento del río en Badolatosa, la última vez que se produjo una inundación de este tipo fue en el año 1.963.  Asimismo, ha confirmado que en Corcoya la situación no es preocupante, ya que allí el peligro de inundación radica en el  arroyo San Fernando, que de hecho se desbordó la pasada Nochebuena, y en estos momentos no existe peligro.